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sábado, 7 de abril de 2012

FMI: "El peligro de la quiebra de Grecia no ha desaparecido"

viernes, 28 de octubre de 2011

IESA reconoce que oposición debe considerar problemas sociales, pero de ser así volvería el FMI y si programa de Ajustes Estructurales

Años de mal manejo económico bajo el presidente Hugo Chávez auguran un difícil inicio para un eventual gobierno de la oposición, que deberá lidiar con un aparato productivo en ruinas, agudos problemas de desabastecimiento, una producción petrolera en declive y una de las mayores tasas de inflación del mundo.

También deberá encarar un elevado desempleo, serios déficits eléctricos y la aversión de los inversores a colocar sus fondos en Venezuela. Pero el nuevo gobierno –de ganar las elecciones presidenciales del próximo año– tendría una exitosa gestión económica, vaticinaron expertos que señalaron que para ello sólo hay dos condiciones: una, que los precios del petróleo no caigan; y dos, el retorno de la sensatez a las políticas de Estado.

“El ministro de Economía del próximo gobierno va a ser una estrella”, aseguró Alejandro Grisanti, principal economista para América Latina de Barclays Capital, en un foro realizado recientemente por el Centro de Políticas Hemisféricas de la Universidad de Miami.

“No porque obtuviese grandes logros, sino porque va a sustituir a un ministro de Finanzas [Jorge Giordani] que ha tenido una capacidad de destrucción que ha sido sumamente dañina para el país […]. En Venezuela, un nuevo gobierno, sea cual fuese su tinte, va a tener un gran activo a su favor: la inmensa ineficiencia del gobierno actual”, añadió Grisanti.

Esa ineficiencia se debe en parte a las erráticas e incoherentes políticas económicas adoptadas por el gobierno venezolano con un manejo inconsistente de la política fiscal adoptada por Giordani.

Pero el mayor daño ha sido provocado por la inflexible política cambiaria vigente en el país, que ha generado una “apreciación brutal” de la moneda venezolana, explicó José Manuel Puente, profesor y coordinador del Centro de Política Pública del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), en Caracas.

“Esa apreciación del tipo de cambio ha agudizado todo lo peor del modelo rentista”, sostuvo Puente. “Ha destruido gran parte de la capacidad industrial del país y ha hecho que la producción manufacturera sea la más baja en la historia económica venezolana de los últimos 30 años”.

La elevada sobrevaloración del bolívar ha disparado los costos del empresario venezolano hasta el extremo de que simplemente no puede competir con los productos provenientes de otros países, situación que puede verse en el auge de importaciones que el país ha registrado en los últimos años.

En el 2008, las importaciones en Venezuela sumaron cerca de $38,000 millones, más de cuatro veces los niveles registrados en el 2003. Para este año, las importaciones podrían alcanzar cerca de $44,000 millones y $50,000 millones el próximo año.

Las exportaciones no petroleras también han estado disminuyendo, pasando de cerca de $7,500 millones registrados en el 2005 y el 2006 a los $3,432 millones previstos para este año.

Simultáneamente, los empresarios venezolanos se ven obligados a operar bajo un marco legal sumamente restrictivo.

“Venezuela tiene una economía hiperrregulada, con controles de precio, controles de cambio, controles de tasa de interés, controles sobre el mercado laboral, controles y más controles”, comentó Puente. “Es un ambiente que genera terribles distorsiones sobre el aparato productivo y sobre las decisiones de inversión”.

Y lo que es peor, los empresarios venezolanos viven constantemente bajo riesgo de perder sus activos bajo la mano de un gobierno que ha ejecutado más de 300 expropiaciones en los últimos tres años, brindando razones aún mayores para dejar de invertir en Venezuela.

El gradual deterioro de las condiciones de negocio ha acentuado la dependencia de Venezuela en la renta petrolera, pero incluso allí la gestión del gobierno ha sido muy nociva, dijo Francisco Monaldi, director del Centro Internacional sobre Energía y Ambiente del IESA.

“La industria petrolera hoy en día tiene problemas significativos”, comentó Monaldi. “En primer lugar la producción ha decayendo. Con respecto al pico del año 1997, Venezuela produce un millón de barriles menos. Esto fundamentalmente por falta inversión, hay otras razones, pero la falta inversión es la fundamental”.

Monaldi dijo que no realizar las inversiones necesarias para mantener su ritmo de producción es altamente cuestionable de una empresa que factura cerca de $85,000 millones por las exportaciones de sus productos, $65,000 millones de los cuales son ganancias.

La negligencia del gobierno es aún mayor si se considera las gigantescas deudas contraídas por la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), cuya deuda se ha multiplicado por 10 en los últimos cinco años, pasando de $3,000 a casi $30,000 millones.

“Lo más trágico es que eso no ha significado mayor inversión en exploración y producción. Ellos dicen que ha habido inversiones, pero estas han sido en empresas como [la importadora de alimentos] PDVAL, en cosas que no son parte del negocio”, añadió.

Por suerte, la mayoría de los expertos vaticinan que los precios del petróleo se mantendrán altos en un futuro inmediato, lo cual daría espacio para maniobrar a un posible gobierno de la oposición.

Esa corriente de ingresos garantizaría que Venezuela no tendría que incurrir automáticamente en un duro programa de ajustes económicos como el que se vio obligado a lanzar en 1989 provocando un estallido social y una posterior etapa de inestabilidad política.

“No tendría que pasar a implementar medidas de shock para poder levantar la economía”, comentó Grisanti. “Incluso si el actual gobierno agota todos los recursos del Estado, las reservas internacionales, y raspe la olla para la campaña, [el gobierno de la oposición] va a contar con un flujo de ingresos de $85,000 millones que va a poder permitir hacer muchas cosas”.

Ese volumen de ingresos sería suficiente para poder compensar el impacto económico de un necesario ajuste en el tipo de cambio, el cual los economistas señalan que vendría en el 2013, incluso si Chávez se mantiene en el poder.

Otra de las tareas apremiantes incluye un aumento en los niveles de producción de petróleo del país, el cual requeriría de nuevas inversiones en el sector y quizás de negociaciones dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para conseguir una nueva cuota de producción que refleje las niveles de reservas probadas.

A su vez, la adopción de políticas monetarias y económicas sensatas estimularía el ingreso de una fuerte cantidades de inversiones que se han mantenidas alejadas del país debido a los grandes riesgos generados por Chávez.

Pero el nuevo gobierno no puede descuidar los grandes problemas de inequidad social que condujeron al ascenso de Chávez en la política venezolana, y que no fueron resueltos por éste pese a que administró entre $600,000 millones y $900,000 millones durante sus 12 años de gobierno.

“El enemigo a vencer no es un líder, no es un proyecto político, el enemigo a vencer es la pobreza, la informalidad y la inequidad”, sostuvo Puente, quien añadió que la pobreza ha generado dos Venezuelas, que están de espalda la una a la otra sin querer voltear la cara para mirarse.

“Es importantísimo entender a esos países, y ver cómo podemos generar puentes para poder conectar a las dos Venezuelas, y poder avanzar juntos. Porque ese nivel de polarización y de confrontación hace prácticamente inviable el proyecto político y el proyecto económico que nosotros queramos desarrollar”, expresó.


Read more: http://www.elnuevoherald.com/2011/10/27/v-fullstory/1054125/nuevo-gobierno-en-venezuela-enfrentaria.html#ixzz1c35MB58K

lunes, 3 de enero de 2011

Crisis irlandesa, el fracaso absoluto del neoliberalismo

Por: Eric Toussaint
Aporrea/ 3 enero 2011- Desde hace diez años los más fervientes promotores del capitalismo han presentado a Irlanda como el modelo a seguir. El «Tigre Celta» ostentaba una tasa de crecimiento más alta que la media europea. El impuesto de sociedades se redujo al 12,5%[1] y el impuesto que realmente pagaban las numerosas multinacionales domiciliadas en el país oscilaba entre el 3 y el 4%, ¡un sueño! Déficit presupuestario igual a cero en 2007. Tasa de desempleo del 0% en 2008. Una auténtica maravilla: a todo el mundo le salían las cuentas. Los trabajadores tenían empleo (muy a menudo precario, por cierto), sus familias consumían alegremente, disfrutaban del efecto riqueza y los capitalistas, tanto nacionales como extranjeros, conseguían resultados fabulosos.

En octubre de 2008, dos o tres días antes de que el gobierno salvase de la quiebra a los grandes bancos «belgas» (Fortis y Dexia), a expensas de los ciudadanos, Bruno Colmant, director de la Bolsa de Bruselas y profesor de Economía se explayó en una carta abierta en Le Soir, el diario belga francófono de referencia, afirmando que Bélgica debería seguir totalmente el ejemplo irlandés y desregular todavía un poco más su sistema financiero. Según Bruno Colmant, Bélgica debía modificar el marco institucional y legal con el fin de convertirse en una plataforma del capital internacional como era Irlanda. Unas semanas después el Tigre Celta estaba derribado.

En Irlanda la desregulación financiera impulsó una explosión de préstamos a los hogares (el endeudamiento familiar llegaba al 190% del PIB en vísperas de la crisis), especialmente en el sector inmobiliario, el motor de la economía (industria de la construcción, actividades financieras, etc.). El sector bancario se infló de forma exponencial con la instalación de numerosas empresas extranjeras[2] y el crecimiento de los activos de los bancos irlandeses. Se formaron las burbujas bursátil e inmobiliaria. El total de las capitalizaciones bursátiles, las emisiones de obligaciones y de los activos de los bancos suponían catorce veces el PIB del país.

Entonces, aquello que no podía llegar a ese mundo maravilloso, llegó: en septiembre-octubre de 2008 el castillo de naipes se hundió, las burbujas financieras e inmobiliarias explotaron. Las empresas cerraron o abandonaron el país, el desempleo se disparó (del 0% en 2008 saltó al 14% a principios de 2010). El número de familias incapaces de pagar las deudas creció rápidamente. Todo el sistema bancario irlandés estaba al borde de la quiebra, y el gobierno completamente enloquecido y ciego garantizó el conjunto de los depósitos bancarios, que llegaba a 480.000 millones de euros (más del triple del PIB irlandés, que se elevaba a 168.000 millones de euros). El gobierno nacionalizó el Allied Irish Banck, principal financiador de la inmobiliaria, inyectándole 48.500 millones de euros (alrededor del 30% del PIB).

Las exportaciones se ralentizaron. Los ingresos del Estado bajaban. El déficit presupuestario saltó del 14% del PIB en 2009 al 32% en 2010 (del cual más de la mitad es atribuible al apoyo masivo a los bancos: 46.000 millones de aportación a fondos propios y 31.000 de compra de activos de riesgo).

El plan europeo de ayuda con la participación del FMI de finales de 2010 se eleva a 85.000 millones de euros en préstamos (de los cuales el FMI aporta 22.500) y ya está demostrado que no será suficiente. A cambio, el remedio de caballo impuesto al Tigre Celta en realidad es un plan de austeridad drástico que cae pesadamente sobre el poder adquisitivo de las familias, con la consecuencia de una reducción del consumo, de los gastos públicos en el ámbito social, de los sueldos de los trabajadores públicos y en las infraestructuras (en beneficio del reembolso de la deuda) y de los ingresos fiscales. Las principales medidas del plan de austeridad son terribles en el ámbito social:

- Supresión de 24.750 puestos de funcionarios (8% del total, equivalente a 350.000 puestos suprimidos en Francia).

- Las nuevas contrataciones se harán con un 10% menos de sueldo.

- Reducción de las transferencias sociales con disminución de las prestaciones por desempleo y familiares, bajada importante del presupuesto sanitario, congelación de las pensiones.

- Aumento de los impuestos, a cargo principalmente de la mayoría de la población víctima de la crisis, especialmente la subida del IVA del 21 al 23% en 2014; creación de un impuesto inmobiliario (que afecta a la mitad de los hogares que anteriormente no cotizaban).

- Bajada de 1 euro del salario mínimo por hora (de 8,65 a 7,65, es decir, el 11%).

Irlanda debe pagar tipos de interés elevados por los préstamos contraídos: 5,7% para los préstamos del FMI y 6,05% para los préstamos europeos. Sin embargo, ese dinero le servirá al gobierno irlandés para pagar a los tenedores de títulos de la deuda irlandesa, esencialmente bancos y otras sociedades financieras que adquieren esos títulos con préstamos del Banco Central Europeo, al 1% de interés. O sea, otra auténtica ganga para los financieros privados. Según la AFP, «el Director General del FMI, Dominique Strauss-Kahn, declaró: ‘Esto funcionará, pero por supuesto es difícil […] porque es duro para la gente ‘que tiene que hacer sacrificios en nombre de la austeridad presupuestaria’».

La oposición en la calle y en el Parlamento ha sido muy fuerte. El Dail, la Cámara Baja, aprobó el plan de ayuda de 85.000 millones de euros por sólo 81 votos contra 75. Lejos de abandonar su orientación neoliberal, el FMI ha señalado que entre las prioridades de Irlanda está la adopción de reformas para suprimir «los obstáculos estructurales para los negocios», con el fin de «mantener la competitividad en los próximos años». El socialista Dominique Strauss-Kahn se declara convencido de que la llegada de un nuevo gobierno tras las elecciones previstas a principios de 2011 no cambiará la situación: “Estoy convencido de que da igual que los partidos de la oposición, el Fine Gael o el partido laborista, critiquen al gobierno y el programa […] ellos comprenden la necesidad de llevarlo a cabo.”

En resumen, la liberalización económica y financiera que pretendía atraer a cualquier precio las inversiones extranjeras y las empresas financieras internacionales, ha desembocado en un fracaso total. Para añadir el insulto a los daños sufridos por la población víctima de esta política, el gobierno y el FMI no han encontrado nada mejor que profundizar la orientación neoliberal practicada desde hace 20 años e infligir a la población, bajo la presión de las finanzas internacionales, un programa de ajuste estructural calcado de los que se imponen desde hace tres decenios a los países del Tercer Mundo. Por el contrario, esos tres decenios deben servir de ejemplo de lo que no se debe hacer. Por eso es urgente imponer una lógica radicalmente diferente, en beneficio de los pueblos y no de las finanzas privadas.


Este artículo está ampliamente inspirado en un diaporama realizado por Pascal Franchet («Actualité de la dette publique au Nord», http://www.cadtm.org/IMG/ppt/Actualite_de_la_dette_publique_dans_les_pays.ppt).

Fuente: http://www.cadtm.org/La-crise-irlandaise-fiasco-complet

Traducido para Rebelión por Caty R.

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[1] El impuesto de sociedades es del 39,5% en Japón, 39,2 en Gran Bretaña, 34,4% en Francia y 28% en Estados Unidos.

[2] Las dificultades del alemán Hypo Reale Estate (rescatado en 2007 por el gobierno de Angela Merkel) y la quiebra del banco de negocios estadounidense Bear Sterns (rescatado en marzo de 2008 por JP Mogan con la ayuda del gobierno de Bush) proceden especialmente de los problemas de sus fondos especulativos, cuya sede está en Dublín.

www.cadtm.org

sábado, 6 de noviembre de 2010

RUSIA, BRASIL, CHINA E INDIA RECIBEN MÁS PODER EN EL FMI


La decisión adoptada por el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional concede a China la tercera cuota de votación más grande en la organización y eleva la importancia de Rusia, Brasil e India en el proceso de toma de decisiones.

Estados Unidos y Japón siguen poseyendo las dos mayores cuotas de voto, pero dos de los asientos que pertenecían a países europeos en la Junta de Gobierno, integrada por 24 miembros, serán reservados para las economías emergentes.

Eso, según indicó el Director Gerente del organismo financiero, Dominique Strauss-Kahn, hará que los países emergentes se sientan “invitados a la mesa y no participantes de poca importancia”.

Es la reforma más profunda en la historia de 65 años del FMI, que fue creado tras la Segunda Guerra Mundial para evitar la repetición de una crisis como la Gran Depresión.

Sin embargo, es poco probable que China, al recibir más poder, adopte un nuevo enfoque en lo referente a los tipos de cambio del yuan, lo que presagia la continuación de las guerras de divisas.

La reforma también ampliará el círculo más poderoso de la junta del FMI de 5 hasta 10 miembros. Estados Unidos, Japón, el Reino Unido, Francia y Alemania ahora compartirán su papel decisivo con Rusia, Brasil, China, India e Italia.

Se necesita la aprobación del 85% de los 187 países miembros del FMI para que entren en vigor las reformas, que suponen una variación del 6% de las cuotas de votación en favor de los países emergentes.

En consideración al acelerado crecimiento de los países emergentes, Strauss-Kahn se mostró convencido de que esos porcentajes de votación serán de nuevo redistribuidos en 2014.

martes, 14 de septiembre de 2010

FMI teme una "explosión social" por la crisis laboral mundial

Por: Telegraph.co.uk-Traducción Ivana Cardinale (*)

14 de septiembre de 2010.- EEUU y Europa enfrentan la peor crisis de empleo desde la década de los 30 y el riesgo de “una explosión de malestar social” a menos que sean cautelosos, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI)

“El mercado laboral esta en una situación grave. La Gran Recesión dejó atrás un inmenso desempleo”, dijo en Oslo Dominique Strauss-Khan, director del FMI, en la Cumbre con la Organización Internacional del Trabajo.

Expresó que una doble recesión sigue siendo poco probable pero enfatizó que el mundo todavía no se ha librado de una crisis social más profunda. El mencionó como un grave error pensar que occidente estaba de nuevo fuera de peligro luego de tambalearse tan cerca del abismo el año pasado. “No estamos fuera de peligro”, dijo.

Un informe conjunto del FMI-OIT indica que 30 millones de empleos se han perdido desde la crisis, tres cuartos en las economías más ricas. El desempleo global ha alcanzado 210 millones. “La Gran Recesión dejó heridas abiertas. El alto y duradero desempleo representa un riesgo para la estabilidad de las democracias existentes”, expresó.

El informe citó evidencias de que las víctimas de la recesión al principio de la década de los 20 sufrieron daños para toda la vida y perdieron la fé en las instituciones públicas. Un nuevo giro es una aparente disminución en la “intensidad de crecimiento del desempleo” cuando el repunte de la producción requiere pocos trabajadores extras. Por lo tanto, puede ser duro reabsorber a aquellos despedidos aún si la recuperación cobra ritmo. El mundo debe crear 45 millones de empleos al año para la próxima década para mantenerse a flote.

Olivier Blanchard, director económico del FMI, dijo que el porcentaje de trabajadores despedidos por largos períodos se ha incrementado con cada descenso por décadas, pero las cifras han aumentado esta vez.

“El desempleo prolongado es alarmante: en EEUU, la mitad de los desempleados han estado sin empleo por más de seis meses, algo que no hemos visto desde la Gran Depresión”, afirmó.

España ha visto la mayor sacudida, con el desempleo cerca del 20%. La tasa de Gran Bretaña se ha incrementado de 5,3% a 7,8% en los dos últimos años, un record ligeramente mejor que el promedio de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Esto contrasta con la década de los 70 y principio de los 80, cuando Gran Bretaña estaba notoriamente peor. El total de desempleados hoy en el Reino Unido es de 2,48 millones.

Blanchard exigió el estímulo extra monetario como la primera línea de defensa si “se materializa el crecimiento del riesgo de impacto negativo”, pero dijo que las autoridades no deberían descartar otro estímulo fiscal, a pesar de las preocupaciones por las deudas. “Si el estímulo fiscal ayuda a evitar el desempleo estructural, realmente puede pagarse por sí mismo”, afirmó.

“La mayoría de los países avanzados no deberían intensificar las políticas fiscales antes del 2011: intensificar antes podría minar la recuperación”, indica el informe, reprochando a la Coalición Británica, a los voceros de austeridad de Alemania y a los republicanos de EEUU. Bajo el socialista francés Strauss-Khan, el FMI ha asumido un sabor Keynesiano.

El informe bordea el polémico tema de que si la globalización permite que las compañías participen en “arbitraje laboral”, ubicando plantas en economías de bajos ingresos tales como China para enviar productos a Occidente. Tampoco forcejear con las distorsiones del comercio causadas por la política monetaria de China, excepto llamar a “países con superávit” para que jueguen su parte en el reajuste.

El FMI dijo que puede haber un enlace entre el incremento de desigualdad dentro de las economías occidentales y la demanda reducida.

Historiadores afirman que la última vez que la división de estratos económicos alcanzó tales extremos distorsionados fue en 1928-1929. Algunos argumentan que la concentración de la riqueza puede causar que la inversión sobrepase la demanda, conduciendo al exceso. Esto puede atrapar al mundo en una depresión.

(*) Para la Radio del Sur